CRONISTA
Asaltamos el campo rival y nos traemos tres puntos de oro
Jugamos de visitantes y volvimos a casa con tres puntos que valen mucho más que eso: valen trabajo, compromiso y carácter.
Desde el primer minuto impusimos nuestro fútbol. En el primer tiempo el dominio fue total, con balón y sin balón. Movimos la pelota con criterio, presionamos alto y llegamos incontables veces al área rival. Nos faltó algo de claridad en los últimos metros; tomamos decisiones apresuradas cuando el gol parecía estar al caer. Pero tanto insistir tuvo recompensa.
El 0-1 llegó tras una acción brillante: centro medido y Javier se elevó con autoridad para conectar un cabezazo espectacular a la escuadra. Golazo. Lejos de conformarnos, seguimos apretando, machacando al rival y buscando el segundo. Y justo antes del descanso, hilvanamos una jugada colectiva que define lo que somos: balón filtrado para Manel, asistencia perfecta y Mario apareció para rematar de cabeza con contundencia. Otro golazo para irnos al vestuario con ventaja merecida.
En la segunda parte mantuvimos la misma identidad. Seguimos dominando el balón y el ritmo del partido, intentando liquidarlo definitivamente. Entonces apareció Sergio con una acción individual llena de fe y determinación, ganando rebotes y sacándose un centro exquisito desde la frontal del área. Lucas, llegando desde atrás, la colocó con clase al palo imposible para cualquier portero. El 0-3 reflejaba lo que se veía en el campo.
Eso sí, también nos llevamos una lección. Con muy poco, el rival consiguió un gol en una acción aislada, prácticamente sin generar ocasiones ni patear con claridad a portería. Es un detalle que debemos corregir si queremos seguir creciendo.
Goles: Javier, Mario y Lucas.
MVP: El equipo. Porque cuando jugamos así, somos imparables.