Juventud Sanse
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Victoria en un día frío y un partido poco brillante.

Esta vez fueron los destellos individuales los que consiguieron sacar adelante un partido en el que no estuvimos finas.

Cómo nos cuesta jugar cuando nos enfrentamos al Tres Cantos. Además, el frío y la lluvia hicieron que el día fuera especialmente desapacible y que no entráramos en calor casi en ningún momento del partido. El resultado fue que jugamos nuestro partido más flojo de la temporada.

Las de rojo son un equipo muy intenso y, además, cuentan con una plantilla muy larga. Salen al campo, lo dan todo y, cuando están cansadas, tienen muchas compañeras esperando en el banquillo para oxigenar al equipo. Por eso, no bajan la intensidad en ningún momento del partido. Además, es un grupo muy bien trabajado que está evolucionando muchísimo.

A nosotras, cuando nos meten intensidad, todavía nos cuesta responder. No somos aún capaces de meter el pie fuerte y atacar los balones con ímpetu, en lugar de esperarlos. Esa sigue siendo nuestra gran asignatura pendiente esta temporada. Si a eso le sumamos que estábamos muy frías, el resultado fue que ellas ganaban más duelos, cogían más balones sueltos y estaban mucho más metidas en el partido. Nosotras, cuando teníamos el balón, no tomamos las mejores decisiones, los pases que normalmente nos salen bien no fueron tan precisos y tuvimos mucho menos el balón de lo habitual.

Pero eso es lo negativo. Pese a que el partido no fue bueno y ellas dominaron en sensaciones, la realidad es que apenas llegaron a nuestras porteras. Gran parte del mérito fue del inmenso trabajo de Paula, que jugó todo el partido y fue, sin duda, la mejor del campo en nuestra asignatura pendiente: anticipar e ir fuerte a los duelos. Cada vez que nos superaban en el medio, aparecía Paula para apagar el incendio. Y no solo cortaba el balón, sino que además salía jugando con conducciones y pases muy limpios hacia compañeras libres.

En ataque funcionamos más a base de fogonazos individuales. En una carrera de Daniela llegaría el único gol de la primera parte. La segunda parte terminó sin goles. En la tercera, de nuevo Daniela cazó un rechace para marcar. Y en la cuarta, con el Tres Cantos algo más desanimado, Elsa protagonizó dos grandes acciones individuales y Candela golpeó desde la frontal para cerrar el partido. Aun así, seguimos repitiendo un pequeño defecto: muchos de nuestros tiros van demasiado centrados.

Tenemos derecho a tener también nuestros días menos brillantes, y más en un partido en el que el rival aprieta tanto y el día acompaña poco. Pero aun así debemos aprender a competir en estos escenarios: cuando el rival aprieta y cuando las condiciones no son las mejores. Lo positivo es que el equipo también sabe sacar los partidos adelante en días grises, aunque sea tirando más de talento individual de lo habitual.

Esperemos que el próximo sábado salga el sol cuando recibamos a La Garena.